Antonio Banderas, Belén Rueda, Karelys y Telma: triunfadores e imitadores

Antonio Banderas,
feliz y agradecido tras recibir el Goya por su fantástico papel en Dolor y Gloria.

Antonio Banderas y Pepa Flores han sido las estrellas de los Goya de este año. Y Belén Rueda, que mantiene su equilibrio mediático con la misma naturalidad de siempre. No monta cirios si aparecen imágenes suyas con el amigo entrañable, y nunca la he oído quejarse cuando la preguntan en un acto por su vida personal. ¡Ojo!, que tampoco íntima. Esta manera de comportarse es lo que diferencia a unos de otros.

Por ejemplo, los actorcitos intercambiables que llegan a estrenos (gratis), a restaurantes de moda (gratis), a hoteles en promoción (gratis), viajan a paraísos promocionales (también gratis) y miran con cara de asco cuando les preguntas algún tema más o menos de actualidad. Hace unos días una de estas que se le llena la boca de “no hablo de mi vida privada” llamaba a un medio para hacer un “robado”.

Karelys Rodríguez y Telma Ortiz

Antonio Banderas, Belén Rueda, Karelys y Telma: triunfadores e imitadores

Antonio Banderas y Pablo Puyol en la presentación de A Chorus Line.

Algo así como hizo Karelys, la amiga desestabilizadora de Cayetano Rivera. Del “no quiero saber nada”, como me contaba Cinthya Ruiz, su abogada, al “aquí estoy yo, estupenda y monísima”. Dentro de poco la veremos anunciando algo y será también por exigencias del guión. Muy parecida a la actitud de Telma Ortiz, la hermana de la reina Letizia. De poner demandas cósmicas a más de cincuenta medios y perderlas en todas las instancias, a dejarse ver en actos institucionales (premios Princesa de Asturias) o en los Goya y su fiesta posterior acompañada de su nuevo novio. Este caso sí que me resulta sorprendente.

Ya lo explicaré otro día porque hoy me quiero centrar precisamente en lo contrario. En esos profesionales que he señalado al principio de esta crónica que son ejemplo de saber estar, de educación y respeto. En el caso de Antonio Banderas ha hecho de su trabajo un ejemplo de credibilidad y de cómo se puede utilizar esa influencia. Ha traído a España el musical A Chorus Line para el que no ha necesitado subvención.

El impecable trabajo de Antonio Banderas

Antonio Banderas, Belén Rueda, Karelys y Telma: triunfadores e imitadores

Ni ser galardonadona con el Goya de Honor hizo que Pepa Flores abandonara su retiro.

Este verano en la presentación de la gala solidaria Starlite lo contaba : “Si yo quiero tener a los mejores bailarines, coreógrafos, actores, sastres, o violinistas, lo que tengo que hacer es buscar a promotores fuera del sector público para que inviertan. Esto lo aprendí en Estados Unidos, y así es como mejor funciona”. En el espectáculo que se estrenó en su Málaga del alma hay tres malagueños y uno de ellos es Pablo Puyol al que conocimos en la serie Un paso adelante, cuando ya llevaba tiempo demostrando que era muy bueno bailando e interpretando.

Banderas invierte en su tierra y se quita de en medio cuando los políticos quieren utilizarle: “Esas guerras de poder no me interesan. Mis prioridades son otras”. Y así ha sido, va por libre, sin necesidad de recibir dinero público. Mi primera entrevista con él fue por Laberinto de pasiones. Llegó con su moto al restaurante “Espejo”, en el paseo de Recoletos, que por cierto, vuelve a abrir el 9 de febrero. Natural, guapo y con ganas de comerse el mundo. Nos invitó al café a la fotógrafa, Queca Campillo, y a mí. Mi colega de Tiempo me dijo “este tío llegará lejos porque es bueno”. Pues eso, enhorabuena Antonio y felicidades a Pepa Flores, la reina de la coherencia.