alejandra de rojas boda

La boda de Alejandra de Rojas ha estado marcada por la discreción.

Alejandra de Rojas, hija de la añorada Charo Palacios y del conde de Montarco, se casó en la casa palacio propiedad del padre del novio en Toledo. El cigarral, que así se denomina a este tipo de edificaciones en Castilla La Mancha, y que está declarado Bien de Interés Cultural desde 2010, fue el lugar elegido por la pareja para su compromiso matrimonial.

Alejandra y Beltrán viven en una zona del palacio desde que iniciaron su vida en común hace dos años. Se conocían de vista porque fue antes novio de Laura Ponte, pero no se habían tratado más allá de un hola y adiós en algunas de las fiestas o reuniones privadas. A Beltrán, sobrino de Esperanza Aguirre, el mundo social no le va demasiado. Es más, parece que no ha querido posar ni antes ni después de la boda para las revistas para las que trabaja Alejandra. Dice que entiende su parte pública pero que hasta ahora se ha mantenido en la sombra y que quiere seguir viviendo así.

Beltrán en las distancias cortas

alejandra de rojas boda

Hombre discreto, hay pocas imágenes de Beltrán Cavero. Esta es de cuando todavía salía con Laura Ponte.

Los que lo han tratado dicen de él que es un chico muy agradable, cero social y feliz cuando se encuentra en su ambiente. Uno de sus grandes amigos es Antonio Carmona, que fue quien ejerció de Cupido del hoy matrimonio. Fue hace tres veranos en Caños de Meca, donde volvieron a coincidir en un día de playa. Ese encuentro fue el inicio de esta relación que ha acabado en boda.

Alejandra estuvo durante varios años saliendo con Luis Medina, el hijo de Naty Abascal, que a su vez fue íntima de Charo Palacios. La historia no cuajó, pero continuaron manteniendo la amistad. A esta liturgia, en la que se tuvo muy presente a los condes de Montarco, estaba invitado el rey emérito, que finalmente no pudo acudir aunque había confirmado su presencia. Contaban que, cuando ya hubo planes serios de matrimonio, una de las primeras personas a las que Alejandra llamó para comunicar la buena noticia fue precisamente a don Juan Carlos.

Invitados de excepción

alejandra de rojas boda

Alejandra Silva y Richard Gere no pudieron acudir por lo avanzado del embarazo de ella.

Quienes sí estuvieron en el cigarral fueron la duquesa de Soria y sus dos hijos Alfonso y María, que, por cierto, está muy unida a Alejandra, a la que llama «la peque». Cuentan que, al no tener ninguna de las dos hermanas, se han criado desde pequeñas como si lo fueran. «Se quieren muchísimo. La infanta Margarita, a la que Charo Palacio siempre ha llamado Margot, acudía todos los domingos a comer a su casa y organizaban unas tertulias muy divertidas a las que solía acudir Elio Berhanyer, la princesa Beatriz de Orleans… La muerte de Charo hace dos años nos dejó a todos muy tristes. Era una mujer muy cariñosa y divertida», me cuentan amistades que participaban en esos almuerzos.

Alejandra y Beltrán quisieron que la ceremonia religiosa fuera íntima. Al ser huérfana, fue su hermano quien la acompañó hasta el altar. Después, por la noche, se abrieron las puertas de la casa palacio a cerca de trescientos invitados que disfrutaron de una velada mágica con baile hasta el amanecer, que se perdieron Alejandra Silva y Richard Gere, amigos de la novia. El matrimonio no pudo trasladarse porque Alejandra está ya de siete meses y su médico desaconsejó el viaje.