He elegido «la roca» como centro mágico de este  blog.

Una zona casi desconocida y mágica de Ibiza

Una zona casi desconocida y mágica de Ibiza el islote de Es Vedra

Ya que sigo disfrutando de unos días de esta maravillosa isla que es Ibiza, os voy a hacer partícipes de lo que hicimos ayer con mi hijo por la tarde para observar la caída del sol, uno de los momentos más espectaculares en esta isla…

-Venga corre Javier, ¿tienes la cámara?

-Sí, mamá, aquí la traigo

Esta aventura ha sido genial para mi hijo, Javier

Esta aventura ha sido genial para mi hijo, Javier

 

Nos subimos al coche y nos dirigimos hacia Cala Llentía. Como no sabía como llegar exactamente, puse el gps y muy amablemente una señora alemana empezó a indicarme. Cuando estábamos a punto de llegar al lugar, el gps empezó a darnos indicaciones sin sentido.

– Ahora tuerza a la derecha, ahora a la izquierda, realice un cambio de sentido…

-¿Mamá, este gps se ha vuelto tonto o qué?

-Pues no lo sé, Javier, mejor apágalo e intentaremos llegar guiándonos con nuestro sexto sentido, la intuición.

Aparcamos cerca del lugar y empezamos a andar. De repente, nos topamos con dos puertas abandonadas en medio del camino. Mirándolas detenidamente observamos unos grabados entre los que destacaba una jamsa, también conocida como la mano de Fátima. En el suelo había un dibujo que representaba los doce signos del Zodíaco. Seguimos andando después de hacernos distintas fotografías y de repente los vimos.

-¡¡¡Uauuuuuuu!!! Qué pasada.

En el suelo había un dibujo que representaba los doce signos del Zodíaco

En el suelo había un dibujo que representaba los doce signos del Zodíaco

Me quedé tan atónita ante tanta belleza que tropecé con una roca que se cruzó accidentalmente en mi camino. Como llevaba las típicas hawaianas me hice un corte en el dedo que empezó a sangrar sin parar.

-¿Mamá, te has echo daño?

– Tranquilo, no es nada.

Ahí estaban, 13 esculturas de diferentes alturas que pretenden representar el movimiento de los planetas alrededor del sol, perfectamente centradas, orientadas y alineadas con la puesta del sol del solsticio de invierno. La más alta de ellas, la decimotercera, mide 24 metros y en la parte superior encontramos una lámina de pan de oro de 23 kilates que se refleja durante el atardecer.

La más alta de ellas, la decimotercera, mide 24 metros y en la parte superior encontramos una lámina de pan de oro de 23 kilates que se refleja durante el atardecer.

La más alta de ellas, la decimotercera, mide 24 metros y en la parte superior encontramos una lámina de pan de oro de 23 kilates que se refleja durante el atardecer.

La más alta de ellas, la decimotercera, mide 24 metros y en la parte superior encontramos una lámina de pan de oro de 23 kilates que se refleja durante el atardecer.

Las han bautizado con distintos nombres; el reloj solar de cala Llantía, el Stonehenge Ibicenco, el monumento del creador del Circo del Sol, o incluso como  la brújula para los Ovnis.

 

Fueron realizadas por el escultor de origen australiano Andrew Rodgers como parte de su serie de megamonumentos “Rhytms of Life”, donde tiene distribuidas medio centenar de sus obras monumentales por 14 países del mundo. Esta escultura es la numero 50 del proyecto y lleva por nombre “Time and Space”. Se inspiró en la sucesión de Fibonacci para crear una espectacular obra de arte al aire libre. Se ha basado en un cálculo matemático para la instalación de los 13 monolitos en la que cada uno de sus términos es la suma de los dos anteriores. Esta peculiar suma que sorprendentemente se repite regularmente en la naturaleza (desde los pétalos de las flores del girasol o de la margarita hasta la forma de la piña), ha determinado el espacio entre los pilares, todos marcados con profundas hendiduras paralelas al suelo. Cada uno de los monolitos es de una sola pieza de basalto y fueron trasladados hasta Cala Llentía procurando en todo momento no dañar esa zona y siendo especialmente cuidadosos para que la elección del material se adaptara al entorno, aunque ha sido objeto de múltiples protestas desde su creación por los grupos ecologistas que denunciaron el monumento por haber sido construido sin licencia.

Cada uno de los monolitos es de una sola pieza de basalto y fueron trasladados hasta Cala Llentía procurando en todo momento no dañar esa zona

Cada uno de los monolitos es de una sola pieza de basalto y fueron trasladados hasta Cala Llentía procurando en todo momento no dañar esa zona

Esta obra fue creada expresamente por petición del excéntrico multimillonario Guy Laliberté conocido por ser el fundador del Cirque du Soleil y por haber sido el séptimo turista espacial de la historia, viajando al espacio con una nariz de payaso.  Mandó construir esta macroescultura que está situada al lado de la casa que este posee en Ibiza, enfrente de la isla de Es Vedrá, y que se ha convertido en un destino de culto.

Cada uno de los monolitos es de una sola pieza de basalto y fueron trasladados hasta Cala Llentía procurando en todo momento no dañar esa zona

 

Esto no ha hecho todavía más que alimentar las leyendas sobre Es Vedrá que alerta a los ovnis.

Otro motivo más para aquellos que ven el islote, un lugar magnético que atrae a seres de otros planetas. El tema llegó a estar en 1979 hasta en el Congreso de los Diputados por culpa de un avión que tuvo que practicar un aterrizaje de emergencia en el aeropuerto de Manises, tras avistar el piloto extrañas luces rojas mientras sobrevolaba el islote y perder el control de los apartaos electrónicos a bordo de la aeronave.

Otro de los casos conocidos son los escritos que dejó el padre Carmelita Francisco Palau, donde cuenta que decidió hacerse ermitaño en las grutas de Es Vedrá y sobre su relación con unos extraños seres de luz…

«Veo estrellas, veo oscuridad y vacío, pero el planeta tierra se ve maravilloso y también muy frágil”,  dijo Laliberté desde la estación espacial internacional, lo que hizo que su mujer Claudia Barila comentara desde entonces “que su marido había llegado bastante cambiado tras su experiencia como turista espacial”.

Quizás él sea un visionario o simplemente alguien que quiere creer que fuera de nuestro planeta también existen otros seres más o menos evolucionados que nosotros, pero lo cierto es que hay que agradecerle que algo tan espectacular y mágico forme parte de nuestro planeta tierra…

 

¿No es maravillosa la puesta de sol?

¿No es maravillosa la puesta de sol?

Contemplamos la preciosa puesta de sol desde el curioso Stonehenge ibicenco, aunque dicen que los meses cercanos a diciembre “son los más apropiados para visitarlo”, me hice la última foto junto con mi hijo y nos dirigimos de nuevo hacia el coche.

Conforme nos íbamos alejando de ahí, sorprendentemente, el gps del coche empezó a funcionar de nuevo. Al llegar a casa, Javier me enseñó uno de sus puños cerrados y me dijo: ¿Mamá, sabes lo que tengo aquí?

-No, cielo, ¿qué tienes?

-Un trocito de la roca.

De repente, abrió su mano y contemplé una piedra de un color gris oscuro que se habría desprendido de la columna principal, la más alta de ellas.

-La he cogido para ti, para que te traiga suerte.

.-Yo ya tengo toda la suerte del mundo, Javier, te tengo a ti.

Cenamos y nos fuimos a dormir. A media noche me despertó un ruido extraño, bajé las escaleras y observé que la televisión se había encendido sola pero no había ningún canal especifico sintonizado.

– ¡¡¡Gssssssssttttttt!!!… Era el ruido que se escuchaba. De repente observé que la piedra estaba justo enfrente del aparato. La apagué y volví a la habitación. Me quedé durante un largo rato en la cama dándole vueltas en mi cabeza pensando que tal vez podían ser ellos, quizás intentaban ponerse en contacto conmigo. Acabé abandonando esa absurda idea y caí en un profundo y placentero sueño…

Monica-Pont-9