Hoy os presento cómo voy a poner mi mesa de Navidad (a ver si algún truco os ayuda)

La Navidad ha sido siempre para mí unas fechas bastante contradictorias, la verdad. Cuando era pequeña deseaba que llegaran porque me encantaba preparar junto con mis dos hermanas el pesebre y jugar con todas sus figuritas… mi favorita era la del “cagané”, recuerdo que solía esconderlo por casi todo el pueblo y al final lo depositaba dentro de la cuadra donde estaba el nacimiento de Jesús…

“La noche de Reyes” también la recuerdo como una de esas noches mágicas y llenas de ilusión. Solíamos preparar un plato de degustación con distintas variedades de turrones y barquillos para los tres Reyes Magos, junto con tres copas de cava… A los camellos tampoco les faltaba su barreño de agua para apagar su sed debido a ese largo recorrido que habían hecho desde el desierto hasta nuestra casa…

Recuerdo también que esperábamos su llegada sentaditas en la escalera que daba al salón horas y horas hasta quedarnos dormidas y amanecíamos pronto por la mañana y corríamos escaleras abajo para comprobar si nos habían dejado todos los regalitos que habíamos pedido en la carta. El mío era Gaspar, porque tenía el pelo como yo, decía mi madre… qué tiempos aquellos.

A lo largo de los años, y con el fallecimiento de una de mis hermanas, las navidades nunca fueron igual. La ilusión se había desvanecido y la tristeza había llegado a nuestro hogar. La echábamos muchísimo de menos.

Con el nacimiento de mi hijo, Javier, las navidades volvieron a cobrar un sentido para mí y la ilusión por ella también. Le enseñé a hacer el pesebre como solía hacerlo con mis hermanas, a decorar el árbol de Navidad, a preparar la mesa para los tres Reyes Magos y hasta le enseñé a hacer “cagar al tió» y todo… es una tradición catalana donde se suele dar de comer durante los días previos al día de Navidad a un tronco llamado tió y la noche del 24 se le empieza a dar golpes con unos bastones y, supuestamente, ese tronco “te caga” regalos.

 

Hoy en día lo que más me gusta de esas fechas es decorar la casa y por supuesto la mesa para el día de Navidad

 

Mesa Navidad

 

A estas alturas me imagino que todos tenemos organizados ya, más o menos, lo que vamos a preparar para ese día, qué platos cocinaremos o qué vinos y postres tomaremos…

Yo os voy a desvelar cómo he preparado la decoración de la mesa para ese día para que mis invitados y familiares se sientan como en casa.

 

Me gusta que sea clásica y elegante, con detalles originales y novedosos que he adquirido como siempre en El Corte Inglés. He apostado por una mesa tradicional sin grandes excesos donde la gente pueda hablar y disfrutar de la comida sin adornos con mucha altura que interfieran en la conversación.

 

 

Un truco que me ha dado la experiencia en celebraciones es que cada copa sea diferente a las demás. Cada comensal sabrá identificar dónde se ha servido él mismo agua, vino, cava… sin protocolos. He encontrado estos vasos de colores que le dan un toque print que se lleva muchísimo este invierno.

 

 

El mantel de lino Vertus con motivo liso beige y borde tostado no solo te sirve para celebraciones. Su color natural y su tacto fresco lo convierte en un básico duradero y elegante para vestir tu mesa a diario.

La vajilla escogida es la Ethnic de El Corte Inglés. Sus colores suaves y cálidos y sus ribetes decorados me han encantado y combinan perfectamente con la cubertería y la mantelería. La cubertería es de la línea Napoleón de estilo victoriano con remates dorados envejecidos.

 

 

En cuanto a las velas, las he escogido esta vez con purpurina porque aportan el brillo y la luz adecuados para una mesa de fiesta. Para las velas pequeñas, he usado de “porta velas” vasos Empire que evitan acabar manchando el mantel.

Me gustan las tenues luces de las velas y el orden en la mesa. En los detalles de la vajilla y la mantelería considero que define el buen gusto en una casa.

 

Mesa Navidad

 

Que no falten los centros de mesa tampoco con arbolitos navideños. Nada de flores: sueltan aromas que solapan los de tus recetas. Aprovecha los típicos adornos navideños para crear un centro discreto.

Las pinzas decorativas dan mucho juego. Puedes poner el nombre de cada comensal en ellas, pinzando la servilleta, para colocar a tus invitados. El algodón es la apuesta más segura porque permite que el aire circule entre las fibras y también son fáciles de lavar y volver a usar.

 

Mesa de Navidad

 

Hay adornos clásicos y muy baratos que puedes realizar tu misma con una decoración artesanal y muy reconfortante. También podéis encontrar en El Corte Inglés estos tarjeteros y convertirlos en bajo platos.

 

Mesa de Navidad

 

Lo importante, en definitiva, es que cada elemento en tu mesa estas navidades tenga un sello de tu propia personalidad, que te identifique a ti. Yo prefiero un intermedio entre lo clásico y la nueva moda de que cada utensilio sea dispar al siguiente. “ Me gusta la armonía, pero intento combinar algún aspecto decorativo que rompa con lo habitual”.

 

Mesa de Navidad

 

Espero que mis consejos os hayan servido para decorar vuestra mesa estas navidades y, sobre todo, os deseo que paséis unas felices fiestas y que la felicidad y la paz reine en vuestras casas.

 

Todos los utensilios y vajillas que os he mostrado podéis encontrarlos en cualquier El Corte Inglés … Muchos besos a todos y ¡Feliz Navidad!