La semana pasada me llamó Silvia Villarrazo para comentarme que había organizado un brunch con amigas en el nuevo restaurante Mamá Chicó en la capital.

-Mónica, si te apetece vente, el sitio es genial. Es un nuevo restaurante, que apuesta por fusionar las recetas tradicionales italianas y argentinas con un toque de cocina gallega. Ya existen en Galicia cinco locales donde su propietario, Martín Presumido, dio forma a esta idea y la llamó así en honor a la matriarca de la familia. Una idea que nació con la pretensión de conjugar recetas italianas, argentinas y gallegas donde se entremezclan los ingredientes de forma tan magistral, que destacan todos los sabores de cada plato.

-Estupendo me pasaré entonces a conocerlo.

Escaparate de la entrada del restaurante Mamá Chicó.

Escaparate de la entrada del restaurante Mamá Chicó.

A las 12 del mediodía acudí a la calle Recoletos 10, y en la entrada del restaurante me encontré a mi querida amiga la actriz Mar Regueras con, su también amiga, Olatz Múgica, de la firma Teeez Cosmétics en España.

Mónica Pont y Mar Regeras.

Mónica Pont y Mar Regueras.

Enseguida apareció Silvia para enseñarnos el local mientras empezaron a sacarnos unas bandejas de degustación con distintos tipos de cruasanes caseros de mantequilla, rellenos de dulce de leche, de almendras, de cereales… ¡Eran todo un espectáculo! Mar y yo nos mirábamos con cara de no saber cuál elegir.

Mónica Pont y Mar Regeras disfrutando mucho de la comida del restaurante Mamá Chicó

Mónica Pont y Mar Regueras disfrutando mucho de la comida del restaurante Mamá Chicó.

El ambiente que envuelve al restaurante invita al relax y a la tranquilidad, ya sea en el primer espacio, una pequeña terraza cubierta rodeada de flores con aire bucólico, en su salón principal con mesas de madera y hierro forjado que se funden con la suave luz que emerge de sus bombillas y lámparas de estilo vintage.

Restaurante Mamá Chicó.

Restaurante Mamá Chicó.

O en el espacio privado tras la cocina. Todo ello decorado con flores y plantas que están presentes, como detalle curioso, hasta en sus baños. Mamá Chicó, es uno de los pocos restaurantes con obrador propio y el único sitio de Madrid inspirado en la cocina de tres lugares hermanados por la cultura, la tradición y la gastronomía: Galicia, Italia y Argentina.

Patio interior del restaurante Mamá Chicó.

Patio interior del restaurante Mamá Chicó.

Plantas naturales del Restaurante Mamá Chicó.

Plantas naturales del Restaurante Mamá Chicó.

Mar y yo después de hacernos un recorrido por el local decidimos tomar asiento y seguir con la degustación del maravilloso Brunch donde pudimos probar sus famosas pizzas tradicionales, de masa extrafina y con ingredientes de alta calidad.

Mónica Pont disfrutó mucho de las pizzas artesanales.

Mónica Pont disfrutó mucho de las pizzas artesanales.

La carta va cambiando dependiendo de la temporada, aunque hay recetas inamovibles como las que pudimos degustar como son la de jamón ibérico con huevos rotos y aceite de trufa, la de boletus y trufa con ricotta, lascas de parmesano y rúcula o la de salmón ahumado con puré de aceitunas negras.

Pizza blanca de jamón serrano.

Pizza blanca de jamón serrano.

Pizza negra de champiñones y tomate.

Pizza negra de champiñones y tomate.

Pizza negra de salmón y calabacín.

Pizza negra de salmón y calabacín.

Para los amantes de la pasta, los raviolis, fetuccini y sorrentinos -directamente traídos de su obrador en La Coruña-, y acompañados con ingredientes como el foie con cebolla caramelizada y trufa, el pesto verde, un salteado de setas y huevo, curry, trufa o huevo escalfado, harán las delicias de los paladares más exigentes.

Estupendo plato de fetuccini.

Estupendo plato de fetuccini.

Raviolis rellenos de calabaza.

Raviolis rellenos de calabaza.

Los entrantes de Mamá Chicó, son los platos que mejor recogen la esencia de las tres cocinas que convergen en sus fogones. Prueba de ello son la burrata con helado de pesto verde y polvo de aceituna negra, las zamburiñas gallegas a la plancha con patatas crujientes, huevos rotos y trufa o el pulpo de las Rías Baixas a la parrilla con puré de patata trufado.

Delicioso entrante.

Delicioso entrante.

Entrante de pulpo.

Entrante de pulpo.

Justo en el centro del restaurante nos encontramos con la joya de la corona: Chicó Bakery, un pequeño obrador acristalado con decenas de suculentas tartas donde la repostera Ana Cruelles nos deleitó con sus postres y panes caseros con ingredientes naturales. La tarta de Milhojas con dulce de leche, el Lemon pie con merengue suizo o el Apple crumble son de los pasteles más solicitados, tanto para desayunar y merendar como para darse un homenaje tras el almuerzo o la cena.

Chicó Bakery, un pequeño obrador acristalado.

Chicó Bakery, un pequeño obrador acristalado.

Mónica Pont no sabía que tarta elegir.

Mónica Pont no sabía que tarta elegir.

No sé lo que llegamos a comernos ese día pero todavía estoy con el cargo de conciencia a mis espaldas. Lo que sí os puedo asegurar es que tanto Mar como yo decidimos que teníamos que volver a repetir muy pronto una comida en Mamá Chicó, una auténtica maravilla gastronómica.

Así de contentas salieron Mónica Pont y Mar Regeras del restaurante.

Así de contentas salieron Mónica Pont y Mar Regueras del restaurante.

Os dejo todos los datos para quien quiera apuntarse:

Restaurante Mamá Chicó

Calle recoletos, 10

28001- Madrid

Telf: 91157 42 46

Villarrazo Madrid Comunicación

Telf: 91446 08 62

[email protected]

www.villarrazo.com