Bautizo de la princesa Leonore de Suecia

tx_bautizo Eran aproximadamente las 11.00 a.m del pasado domingo 7 de junio cuando el Palacio de Drottningholm abría sus puertas para recibir a los primeros invitados a este bautizo real.

Una hora más tarde el sonido de unos cañones anunciaba la entrada de la Familia Real sueca al completo, encabezados por los reyes Carlos Gustavo y Silvia, precedidos de su hijo, el príncipe Carlos Felipe. Seguidamente apareció la feliz familia, Magdalena, quien llevaba a su pequeña en brazos, lució radiante con un vestido de encaje rosa empolvado, que combinó con un tocado de rejilla y unos sencillos stilletos del mismo color. A su lado, un feliz Chris O»neill no dejaba de mirar a su primogénita.

Tras ellos desfilaron los seis padrinos de la niña entre los que cabe destacar a la princesa Victoria que recorrió el pasillo junto a su hija, Tatjana d»Abo (hermana de Chris) o Louise Gottlieb (amiga de Magdalena), entre otros.

Entre los invitados no se encontraba ningún miembro de la realeza europea, y es que tanto Magdalena como Chris querían un bautizo más íntimo y familiar.

Durante todo el acontecimiento la pequeña Leonore, quien vistió el mismo vestido de cristianar que estrenó el príncipe Gustavo Adolfo, permaneció tranquila y relajada, aunque cuando se mostraba algo inquieta, inmediatamente la princesa Magdalena la mecía entre sus brazos. tx_familia

Al finalizar el acto bautismal, el rey Carlos Gustavo impuso a la princesa Leonore la Real Orden de Serafine, la más importante de Suecia. Posteriormente, la princesa Magdalena junto a su marido y su hija fueron los primeros en abandonar el templo, allí esperaron a los padrinos, quienes fueron saliendo uno a uno. Allí saludaron a todos los presentes y posaron en la escalinata para las diversas fotografías oficiales.

El colofón final lo ofrecieron los reyes con una recepción para todos los invitados en el salón del palacio, donde disfrutaron de un ameno almuerzo.

 

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