Bálsamo, la textura cosmética más sensorial

Bálsamo, la textura cosmética más sensorial

Sobredosis de mimos para la piel encerrados en un frasco. Los bálsamos, utilizados desde hace décadas para el cuidado de los labios por su potencial hidratante, nutritivo y protector, han irrumpido en el tratamiento facial y corporal con fuerza, seduciendo a las consumidoras con sus texturas ricas y envolventes, que reconfortan al instante y aportan beneficios a largo plazo, especialmente a las pieles secas y sensibles, que encuentran el confort que tanto anhelan y necesitan desde el primer contacto.

Los bálsamos son, además, aliados del cuidado facial, corporal y capilar aptos para todas las temporadas. Si durante el verano ayudan a calmar el enrojecimiento y la irritación causadas por el sol, en los meses de frío hacen lo propio con los cambios de temperatura, además de aportar una hidratación inmediata y duradera que alivia la sensación de tirantez y de disconfort cutáneos en cualquier época del año.

¿Qué beneficios nos aportan los bálsamos?

Bálsamo, la textura cosmética más sensorial

Hidratar y nutrir en profundidad son dos de las principales virtudes de los bálsamos. Que, además, a nivel facial tienen la peculiaridad de alisar la superficie cutánea; haciendo un “efecto relleno” de pequeñas líneas y arruguitas.

Por otra parte, y gracias a sus ingredientes, no solo reconfortan al instante, sino que ayudan a la piel a regenerarse y a repararse de las agresiones. Hay que destacar también su importante función protectora de la capa hidrolipídica de la piel; hablamos de la más externa, de cuyo estado dependen tanto el aspecto como la salud cutánea en general.

Ricos, fundentes y envolventes, los bálsamos son perfectos cuando la piel necesita una dosis extra de hidratación y mimos

La última tecnología en formulación cosmética ha dado lugar a bálsamos ultra ligeros que no aportan sensación de pesadez o de grasa sobre la piel; sino que se funden perfectamente con ella, dejando una sensación de hidratación, confort y suavidad extremas al tiempo que se absorben rápidamente para un tacto aterciopelado.

Un bálsamo para cada fin

  • Como limpiadora. Elimina a la perfección todo resto de maquillaje, suciedad e impurezas al tiempo que hidrata y mima la piel.
  • En las zonas sensibles. Destierra la sensación de tirantez al instante y alivia las agresiones producidas por el medio ambiente.
  • Como mascarilla. Reconforta, hidrata y calma la piel en profundidad en cuestión de minutos para un cutis repulpado, suave y cómodo.
  • En los labios. Hidrata y nutre profundamente aportando una sensación de confort inmediato y protegiendo la delicada piel de los labios.

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