Antonio Montero y su agrio enfrentamiento con la escolta de Cristiano Ronaldo

Antonio Montero

Antonio Montero ha contado su experiencia tratando de fotografiar a Cristiano Ronaldo. No ha sido buena. / Mediaset.

La profesión de Antonio Montero no siempre está bien vista. El paparazzi es el encargado de conseguir la imagen que se convierta en portada y llene quioscos. Pero no siempre es tarea sencilla. De hecho en la historia que ha contado en Sálvame, más que un fotógrafo parece un espía al servicio de su Majestad, la Reina.

Al más puro estilo 007, pero sin licencia para matar, Antonio fue desgranando sus esfuerzos para conseguir retratar a Cristiano Ronaldo durante sus vacaciones en Grecia. El jugador se encontraba en ese momento en el centro de la polémica, su futuro estaba en el aire y todavía no se sabía que dejaba el Real Madrid definitivamente para firmar por la Junventus, aunque se esperaba. Por ello no es raro que el delantero se convirtiera en el foco de todas las miradas.

De espía a terrorista

Antonio Montero

Antonio Montero explicando en Sálvame sus técnicas para que no le vean hacer fotografías. / Mediaset.

Lo que parecía un trabajo más, pronto se tornó en una complicada aventura para Antonio. Montero había pasado días vigilando una zona en concreto, esperando poder fotografiar uno de los encuentros más esperados, ¿el de Georgina Rodríguez y la madre de Cristiano? No, el de Cristiano, su manager y el entrenador de la Juve. Esta foto confirmaría el fichaje.

Sin embargo no pudo ser, la férrea seguridad que rodeaba al deportista era tal, que fue imposible tomar la instantánea. Antes de que tuviera lugar el esperado encuentro, Antonio fue interceptado por el equipo de seguridad y tratado como si fuera un terrorista peligroso. Retenido en contra de su voluntad hasta que amenazó con avisar a la policía si no le dejaban marcharse. “Pedí ir al baño y entró uno de ellos conmigo, a menos de un metro“, explicaba a sus compañeros para que entendieran la vigilancia a la que le sometieron.

Una profesión de riesgo

Antonio Montero

Antonio Montero pasó un mal rato recordando su odisea. / Mediaset

A través de esta experiencia, Antonio ha querido compartir el lado menos amable de su profesión. Esos momentos en los que, a pesar de que la ley te ampara, están a expensas de la voluntad del equipo de seguridad de turno. Lo cierto es que en la imágenes que emitieron en Sálvame se podía a preciar la violencia con la que era tratado el fotógrafo. Todo un susto para el profesional, aunque seguro que con ello no consiguen que abandone su profesión.

Déjanos tus Comentarios