Acrilamida: qué es y cómo evitarla

Acrilamida. Qué es y cómo evitarla.

La acrilamida, presente en muchos alimentos de nuestra dita, es una sustancia potencialmente cancerígena.

La semana pasada entró en vigor una nueva normativa de la Unión Europa que establece los parámetros para que la industria alimentaria reduzca la acrilamida de sus productos.

La nueva  regulación trata de reducir los niveles de exposición de los consumidores a esta sustancia  por su carácter cancerígeno.  Su objetivo es limitar e informar de la presencia de acrilamida en los alimentos.

Pero, ¿qué es la acrilamida?

Acrilamida, qué es y cómo evitarla.

La acrilamida se puede general al tostar ciertos alimentos. Es el caso del pan blanco.

La acrilamida “es un compuesto químico natural que se produce en los alimentos ricos en hidratos de carbono cuando estos son sometidos a temperaturas altas y a baja humedad”. Es decir, cuando se fríen, se tuestan o se hornean. Así nos lo explica la doctora Ana María Téllez, experta en nutrición. “Se produce una reacción química entre un aminoácido y los azúcares de los hidratos de carbono, que provocan el color marrón habitual de los alimentos tostados”.

La acrilamida está presente en alimentos que comemos en nuestra dieta diaria como las patatas fritas, el pan blanco y tostado, en el café torrefacto e instantáneo, en los cereales, potitos.  También en humo del tabaco, por lo que también afecta a los fumadores pasivos.

¿Cómo afecta a nuestra salud?

Acrimilamida, qué es y cómo evitarla

Los niños son los más vulnerables a los efectos tóxicos de esta sustancia. La acrilamida pues está presente en muchos de los alimentos que consumen a diario.

Los riesgos para nuestra salud, según Ana Tellez, es “el aumento de hasta un 20% en adultos la posibilidad de padecer algún proceso cancerígeno, pero en niños aumenta hasta un 200%, lo cual es realmente alarmante”.

Consejos para evitarla

La doctora Téllez nos ofrece diversos consejos para reducir la sustancia en los productos cuando cocinamos en casa. Se trata, más que nada, de cambios de hábitos sencillos pero vitales.

Acrilamida, qué es y cómo evitarla

Si eres consumidora habitual de café, evita el torrefactado y sustitúyelo por el natural, libre de acrilamida.

  • No freír los alimentos a más de 120º. Debemos vigilar que no se produzca el color marrón tostado característico que nos indica que se ha producido la reacción química dañina. Las patatas fritas y rebozados, por ejemplo, deberían cocinarse a menos de esa temperatura. Un truco para las patatas fritas sería cortarlas más gruesas y que apenas se doren. Las croquetas y otros fritos tampoco debemos dejar que se doren más, porque además llevan pan rallado.
  • Hornear a menos de 180º. Para controlar el grado de cocción habría que dar vueltas con mayor asiduidad (cada 10 minutos) a los alimentos que se están horneando.
  • Consumir café verde en lugar de tostado (torrefacto).

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