Pestañas de infarto

Pestañas de infarto

Pestañas de infarto: te contamos cómo conseguirlas

Si la “madre naturaleza” no te dotó con unas pestañas naturalmente largas, espesas y curvadas, no pasa nada. Tienes a tu disposición todo tipo de recursos para conseguir una mirada sexy e hipnótica sin esfuerzo. Toma nota de ellos.

A nivel anatómico no son más que pelos que se encuentran en el borde de los párpados de los mamíferos y se encargan de proteger el ojo de cuerpos extraños procedentes del exterior. En el párpado superior suele haber aproximadamente unas 200, mientras que en el inferior no suelen llegar a la centena. Están compuestas prácticamente en su totalidad por proteínas (97% de queratina y 3% de agua), y su ciclo de vida no suele superar los tres meses: a lo largo de unos 90 días la pestaña nace, crece, muere y cae. Sin embargo, a nivel de belleza van mucho más allá: las pestañas enmarcan el ojo y son un arma de seducción fundamental para la mirada.

Extremadamente delicadas

Cada día perdemos de 1 a 5 pestañas, que mueren para continuar su ciclo: tendrán que pasar entre cuatro y ocho semanas para que una nueva pestaña nazca y alcance su longitud total. Por este motivo es tan importante cuidarlas a diario, sobre todo a la hora de desmaquillarlas, una de las mayores agresiones a las que se ven sometidas. Cuando están maquilladas se vuelven mucho más frágiles y quebradizas, por lo que no deberías acostarte jamás sin eliminar hasta el mínimo rastro de máscara. Utiliza un desmaquillante específico para ojos y pestañas, y nunca las frotes ni las restriegues: impregna un algodón y deslízalo suavemente de arriba abajo con el ojo cerrado, hasta que salga limpio.

Pestañas de infarto

Nutrir y acondicionar

A lo largo de los últimos años, han ido surgiendo cada vez más productos de tratamiento formulados especialmente para las pestañas, para fortalecerlas, nutrirlas y favorecer su crecimiento. Al principio se desarrollaron pensando en las personas que habían perdido las pestañas por tratamientos oncológicos, y dada su eficacia, su uso se extendió. De hecho, a día de hoy muchas máscaras incorporan tratamiento además de color, para cuidar la pestaña a diario al tiempo que la maquillamos.

Pestañas postizas

Son un básico del backstage que lleva utilizándose desde 1916, cuando en la película “Intolerancia” el director D.W. Griffith decidió que quería que las pestañas rozaran las mejillas de la actriz. En ese momento, se fabricaron con cabello humano entretejido a través de una malla, y aún tendrían que pasar casi ocho décadas para que tomaran la forma con que las conocemos ahora. Hoy su uso está muy extendido, y existen kits para su uso en casa. Se adhieren sobre la línea natural de las pestañas y sirven tanto para rellenar como para darles un toque de fantasía: plumas, cristales, terciopelo…

Más allá de la máscara

Existen muchos tratamientos y técnicas a su medida. Desde las extensiones de pestañas, que requieren retoques cada 3-4 semanas, al tinte (recomendado en pestañas muy claras o para armonizar con el cabello coloreado). La permanente es una opción quienes no quieren someter a sus pestañas a la agresión diaria del rizador. Cualquiera de estos tratamientos ha de realizarlos un profesional, y antes de someterse a ellos es importante informarse acerca del procedimiento, la duración, los resultados que se pueden esperar, los retoques necesarios y cuáles serían las ideales para nuestros ojos.

Pestañas de infarto

Los 6 mandamientos de la máscara de pestañas

  1. Nunca la compartas
    La higiene y la salud de tu mirada están en juego, y los productos de maquillaje deberían ser personales e intransferibles. Especialmente, los de ojos y labios.
  2. Ojo con la caducidad
    Una vez abierta, su vida es bastante más corta que la de otros productos de maquillaje: no supera los tres meses, seis a lo sumo. Pasado este tiempo, deséchala.
  3. No bombees el cepillo
    Es la forma más rápida de conseguir que la fórmula se seque
    y que al aplicarla deposite grumos en las pestañas.
  4. Desmaquilla
    Para evitar roturas y pérdida de pestañas innecesaria, recuerda desmaquillarlas siempre con un producto específico que las respete, con delicadeza.
  5. Waterproof, lo justo
    Reduce al mínimo el uso de la máscara waterproof, mucho más agresiva con la pestaña. Utilízala solo cuando sea imprescindible.
  6. Zig-zag
    A la hora de aplicarla, si buscas un efecto panorámico y (casi) de pestañas postizas, hazlo desde la raíz con un movimiento de zig-zag, espera a que seque y aplica otra capa.

Escribe tus comentarios