Prevenir, lo mejor contra el envejecimiento

Prevenir, la mejor arma para combatir el envejecimiento

Prevenir, la mejor arma para combatir el envejecimiento

Solo parte del envejecimiento facial está programado genéticamente: el resto depende de nosotros. Pero lo que más nos “estropea” son los cambios que ocurren a nivel óseo y graso en el rostro, que producen una pérdida de volumen similar a cuando un balón se desinfla.

Envejecimiento y estilo de vida

La lucha contra el envejecimiento la tenemos perdida desde que nacemos. Sin embargo, es verdad que al final envejeces en función de cómo vives. La genética tiene parte de culpa, constituiría el envejecimiento intrínseco, y sobre él no podemos actuar. Pero sí podemos hacerlo sobre el envejecimiento extrínseco, causado por la exposición solar excesiva, el estilo de vida y los hábitos: consumo de tóxicos como alcohol o tabaco, alimentación, tiempo de sueño… En la década de los 20, debemos hidratar y protegernos del sol, especialmente, de la quemadura solar, que es la que realmente envejece y además produce cáncer de piel. A partir de los 30, conviene ampliar el cuidado diario con una buena dosis de antioxidantes. Cumplidos los 40, el protocolo ya se va haciendo más complejo, y se recomienda realizar determinadas técnicas estéticas en función de las necesidades concretas de cada persona.

La medicina estética preventiva es la forma más eficaz de tratar los primeros signos de envejecimiento, así como los complejos, desde la base y con tratamientos no agresivos

Un cambio brutal en los últimos 30 años

Hace tan solo tres décadas, cuando una persona quería rejuvenecer tenía que someterse a agresivas intervenciones quirúrgicas, que a menudo producían resultados muy artificiales. Hoy, la medicina estética moderna dispone de técnicas no invasivas o que lo son mínimamente, y que permiten rejuvenecer de forma segura, elegante y discreta. Y más aún: no ya rejuvenecer, sino envejecer mejor, más lentamente y de una forma mucho más sutil y menos drástica. También han cambiado las tendencias y los resultados que se buscan. Mientras que antes, quitarse años de encima era el objetivo a cualquier precio, ahora se imponen la naturalidad y el “que no se note”, y aparentar menos años no es importante: sí lo es estar bien para la edad que se tiene.

Como nos explica el doctor Ruiz, recientemente elegido por el colectivo médico español como el Mejor Dermatólogo de España, el bótox tiene muy mala prensa porque solo se ven los malos resultados: si son los correctos, no se nota. Usado de forma prudente y con sentido común consigue efectos totalmente naturales, manteniendo la expresión y previniendo las arrugas de expresión.

Cuidado con el low cost

En medicina estética, como en cualquier otra especialidad, no existe el low cost ni las ofertas. Los propios doctores alertan del tema: hay mucho intrusismo y un mercado negro de productos de baja calidad que aumenta cada vez más.

Anticiparse es la clave

Como explica Myriam Yébenes, la belleza es una carrera de fondo y hay que anticiparse. Así se podrá prevenir el envejecimiento y a la larga se necesitarán menos tratamientos. El doctor Ricardo Ruiz recomienda fijarse en cómo han envejecido las mujeres de la familia: “Si tu madre tiene una arruga en el entrecejo que le hace la mirada dura y tú empiezas a notarla, quizá es el momento de prevenirla. O si ves que tiene muchas manchas”. Madres e hijas son, precisamente, prescriptoras en muchos casos: si a una le va bien un tratamiento, lleva a su madre –o hija– a consulta.

Cuándo empezar a cuidarse

No hay una edad exacta, todo depende de las necesidades y las características de cada persona. Es importante seguir, desde la adolescencia, una buena rutina de cuidados a nivel cosmético, que una vez pasados los 30 (por poner una edad), se podrían complementar con tratamientos médico estéticos. Hidrataciones profundas, peelings, revitalizaciones con mesoterapia (vitaminas, bioestimulación con plasma rico en plaquetas, inductores del colágeno), aparatología como la radiofrecuencia, el láser o la luz pulsada… las opciones son muchas, totalmente personalizadas y eficaces. Sin embargo, a la medicina estética no se le puede pedir milagros. Lo que está claro es que cuanto más tarde se empiece a cuidar una persona, y más instalados estén los signos de la edad, más difícil será solucionarlo con tratamientos poco invasivos.

Los primeros signos de la edad

En la década de los 30, comienzan a aparecer los primeros signos de agotamiento en la piel: aspecto cansado, falta de luminosidad… y las manchas. Además, empiezan a marcarse las líneas de expresión, y a los 40, éstas y las arrugas se instalan y se hacen más profundas, acompañadas de deshidratación y flacidez. A partir de los 50, la pérdida de volumen y firmeza son, junto a las arrugas, los más notables.

Los ases de la medicina estética contra el envejecimiento

Además de los peelings, muy versátiles y con opciones para todas las necesidades, la revitalización y la aparatología, éstos son algunos de los tratamientos más recomendados:

Prevenir, la mejor arma para combatir el envejecimiento

Toxina botulínica

Si se administra correctamente elimina arrugas de expresión del tercio superior con total naturalidad. Como nos explica el doctor Ruiz, el bótox tiene muy mala prensa porque solo se
ven los malos resultados: si son los correctos, no se nota. Usado de forma prudente y con sentido común consigue efectos totalmente naturales, manteniendo la expresión y previniendo las arrugas de expresión.

Ácido hialurónico

Una molécula comodín. Rellena zonas deprimidas, hidrata en profundidad y aporta volumen a zonas como pómulos, labios y ojeras.

Mesoterapia con vitaminas

Aporta a la piel exactamente lo que necesita, y donde lo necesita. Luminosidad, piel fresca y jugosa y efecto buena cara.

Láser y luz pulsada

Ideales para tratar manchas, marcas de acné, cicatrices y arrugas profundas.

 

 

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