Estas son las razones por las que debes evitar el aceite de palma

Estas son las razones por las que debes evitar el aceite de palma

Descubre las razones por las que debes evitar el aceite de palma/ Shutterstock.

Está en las galletas, en el jabón, en tu sopa, en el detergente que utilizas para lavar tu ropa, en tus cereales, en tu champú, en los frutos secos, en la comida para tu bebé, en los helados y en el biodiesel. el aceite de palma no es, precisamente, una grasa saludable.

Por Montse Ambroa / Asesores: Eufic y Dra. María Suárez (XXI Jornadas de Nutrición Práctica).

Cuando todo el mundo evita la grasas trans o el exceso de mantequilla, aparece el aceite de palma para que la industria lo use para sustituirlos. Y, mientras se analizan sus efectos sobre nuestra salud, poder decir que se usa aceite vegetal; lo que no es falso, en realidad. El consumidor se confía y, como explica la doctora Suárez, PhD in Animal Behaviour, BVSc, BSc Specialist in wildlife, sucede esto: “Cerca del 50% de los productos procesados utilizan aceite de palma, el aceite vegetal más utilizado a nivel mundial”.

Para saber si un aceite vegetal es de palma, comprueba el contenido en grasas saturadas; si es similar o superior al 50%, es muy probable que sea aceite de palma.

La mayor producción de aceite de palma procede del sudeste asiático, donde cada año millones de hectáreas de bosque y selva son arrasadas para poder cultivar la palmera Elaeis Guineensis, de origen africano. “Su cultivo tiene efectos devastadores sobre los ecosistemas, el cambio climático, las especies protegidas y las poblaciones locales”, explica María Suárez. Más allá de esto, que no es poco, la doctora asegura que “el consumo moderado de aceite de palma crudo o no refinado tiene propiedades beneficiosas para el organismo”.

Pero en nuestra cultura no se usa este aceite crudo. Sí, en cambio, procesados, y entonces: “Los efectos sobre la salud pueden llegar a ser perjudiciales si se consume en grandes cantidades, si se utiliza en su forma refinada u oxidada (utilizada en los alimentos procesados), si se consumen algunos de sus derivados o si se expone a procesos que puedan modificar sus características (altas temperaturas, oxidación, etc.)”, explica la experta.

¿Por qué es perjudicial?

Shutterstock.

El aceite de palma se utiliza masivamente en la industria alimentaria como sustituto de las grasas hidrogenadas o grasas trans, cuya toxicidad para la salud ha sido demostrada recientemente. Este aceite es menos nocivo que dichas grasas trans, pero puede seguir siendo perjudicial. El aceite de palma (derivado de la pulpa del fruto) contiene un 50% de ácidos grasos saturados (similar a la mantequilla).

El palmiste (aceite de la semilla de la palma) contiene un 80%. Estos ácidos grasos saturados son sólidos a temperatura ambiente y pueden ser nocivos para la salud. Están asociados a arterioesclerosis, trombosis arterial y aumento en los niveles de colesterol en sangre.

Se calcula que cada ciudadano adulto en Europa consume una media anual de 2 kg de aceite de palma (6% del consumo total de grasas). Cada estadounidense consume 10 kg.

El aceite de palma oxidado es el más utilizado. Posee peligros potenciales para las funciones bioquímicas y fisiológicas del cuerpo. Contrariamente a la forma fresca, el aceite de palma oxidado puede inducir un perfil lipídico adverso, toxicidad reproductiva y es dañino para los riñones, pulmones, hígado y corazón. Esto puede ser resultado de la generación de tóxicos por el proceso de oxidación.

Sin embargo, el aceite de palma rojo a moderados niveles en la dieta reduce el riesgo de trombosis arterial y ateroesclerosis, disminuye los niveles de colesterol endógenos, inhibe la agregación plaquetaria, reduce la presión sanguínea, mejora las funciones inmunes, promueve la generación de hemoglobina para los glóbuos rojos, protege contra la deficiencia de vitamina A y contra ciertas formas de cáncer.

Estos beneficios del aceite de palma fresco parecen estar relacionados con la presencia de una gran cantidad de antioxidantes, tocotrienoles (un tipo de vitamina E) y betacarotenos. Sin embargo, estos compuestos se pierden en el proceso de refinado del aceite para hacerlo incoloro.

¿Cuál es cuál? Cómo identificar el aceite de palma

Como explica la doctora Suárez, por normativa europea, todos los productos comercializados a partir del 13 de diciembre de 2014 deben indicar el origen botánico de sus grasas vegetales, por lo que en el etiquetado deberá aparecer claramente la utilización del aceite de palma o palmiste. Sin embargo, aún se pueden encontrar productos comercializados antes de esa fecha en los que el aceite de palma aparece como aceite o grasas vegetales.

Shutterstock.

Como ya hemos dicho, el aceite de palma es un derivado del fruto de la palma aceitera africana. De este fruto se obtienen dos tipos de aceite: el de palma propiamente dicho, obtenido a partir de la pulpa del fruto, y el de palmiste, a partir de la semilla del fruto. El aceite de palma puede estar, básicamente, en dos formas: aceite de palma fresco (no procesado o rojo) y aceite de palma oxidado (refinado o amarillo). El que nos preocupa, claramente, es el segundo tipo.

4 cosas que necesitas saber sobre el aceite de palma

1. Según la organización Mundial de la Salud (OMS) y la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), durante el refinado del aceite de palma, éste puede ser sometido a temperaturas de procesado superiores a los 200 ºC, produciendo ácido graso glicidilo, una sustancia considerada cancerígena y tóxica, dañino para los riñones, pulmones, hígado y corazón.

2. Sin embargo, el aceite de palma en su estado natural es rico en vitaminas como la vitamina a y E y betacarotenos, fuertes antioxidantes. Tras el proceso de refinamiento, pierde su composición nutricional, ya no tiene poder antioxidante.

3. Como el aceite de palma aporta un 50% de ácidos grasos saturados, aumenta el nivel de colesterol en sangre y puede aumentar así el riesgo de padecer alguna enfermedad coronaria, aparte de provocar cambios relevantes en la flora intestinal (microbiota). El consumo de grasa saturada no debe superar el 10% del aporte calórico total.

4. Según la asociación Española de dietética y Ciencias de la alimentación, alta dosis de aceite de palma puede inducir resistencia a la leptina, característico de obesogénicos, que promueve desórdenes metabólicos y además provoca tendencia a desarrollar resistencia a la insulina y diabetes.

Dejanos tus Comentarios