María Jesús Ruiz nos presenta a su hija Alba

 

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La que fuera Miss España 2004 lleva prácticamente “desaparecida” de la vida pública un año. Un año complicado en el que la llegada de su primera hija, Alba, le ha devuelto la sonrisa y la alegría tanto a ella como a su pareja, José María Gil Salgado, al que las dos esperan pronto.

Se emociona al hablar de José María. Realmente, la felicidad que está viviendo por ser madre por primera vez no es completa… todavía. La esperanza de que pronto vuelva a reunirse su “pequeña familia” le mantiene optimista. Alba nació el 10 de junio mediante parto natural, con un peso de 3,340 kg y 50 cm de altura. “El pecho se lo di durante unos pocos días, pero la pobre no se enganchaba bien”…

Estás radiante…
Estoy muy feliz y muy contenta. Ella es la luz de mi vida. Sobre todo, cuando ríe. Es muy bonito ser madre, aunque también muy agotador. Ten en cuenta que estoy constantemente cuidándola. Es muy buena, pero cada tres horas quiere comer.
¿A quién se parece?
Físicamente, se parece mucho a su padre. Yo creo que la boquita es mía, pero la nariz, los ojos y la frente son claramente del padre.
Ahora mismo, estás muy arropada por tu familia.
Para mí, es fundamental. Me he venido a Andújar porque, estando ahora con Alba, quiero estar rodeada y cobijada por los míos, por mi hermana, que es madre de dos, y al lado de mi madre… ¡qué más quiero!
Te veo muy recuperada del embarazo. ¿Cómo lo haces?
Cuidando a la niña (Risas). Bueno, no existen los milagros. Engordé 20 kilos y ahora ya he perdido 14. Me quedan unos 4-5 kilos, pero no me lo tomo muy a rajatabla, porque necesito tener energía. A las mamis que se quedan gorditas tras el parto, les recomiendo vida sana; a los 3-6 meses, todas recuperamos nuestra figura.

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Por tu profesión, igual te has preocupado especialmente por este tema…
La verdad es que sí, porque tengo previsto hacer un musical en República Dominicana y quería recuperar pronto la silueta… Pero también tengo que esperar a ver en qué derivan nuestras circunstancias familiares. Que esperas en que deriven a bien…
¿Siempre quisiste ser madre?
Los niños me encantan pero, a lo mejor, nunca sentí ese instinto maternal, ese reloj biológico que me llamara… Estuvimos buscando a la niña muy poco tiempo y, cuando vino el embarazo, todo era felicidad. Fue en Santo Domingo y estábamos encantados.
¿Era una niña deseada? Porque en algún momento se dijo que José María no quería tener más hijos…
Es una niña super deseada. Yo no sé quién ha dicho eso, pero vamos, desde que estoy con él, a mí siempre me ha dicho que quería tener más hijos. De hecho, si alguien ha querido más hijos es José María, lo suyo era obsesión. Era yo la que se lo ponía más difícil.
José María no pudo estar contigo en el parto…
Durante el parto estuvimos mi madre y yo solas. El parto se alargó, me tuvieron desde las 4 de la mañana del día 9 hasta las 22.30 de la noche siguiente. Llegué con la bolsa rota y me tuvieron que inducir el parto. Y con el goteo, hasta que dilatas, pasaron muchas horas. José María fue al día siguiente.
¿Y cómo fue vuestro encuentro?
Fue el día más feliz de mi vida, el más maravilloso. Y estuvo solo cuatro horas con nosotras. No dejaba de llorar y de decirme “muchas gracias”, que le he hecho el hombre más feliz del mundo y que le he dado todo en la vida. Cuando se fue, me dijo que lo hizo con un subidón de energía y felicidad, con fuerza para afrontar todo lo que le venga.
El nombre, ¿quién lo eligió?
La verdad es que estuvimos barajando muchos, hicimos una lista de nombres de niños y de niñas. Pero al final lo eligió José María; Alba le parecía un nombre muy flamenco.
Aunque tuviste un buen embarazo, tuvo que ser duro que a los dos meses de gestación sucediera lo de José María….
La verdad es que el embarazo fue físicamente muy bueno pero, emocionalmente, fue bastante traumático. Sucedieron muchísimas cosas que me hicieron de repente bajar de mi nube de felicidad y decir “bueno, ahora tengo que tirar para adelante yo sola”. Pero de todo se sale… Yo lo que intentaba era aceptar la realidad y, con calma, tirar para adelante. Sobre todo, aceptar la realidad, lo que psicológicamente es duro, porque yo tenía mucha protección. En fin… Las cosas pasan, y quizá en el mejor momento, porque siendo la peor situación (el embarazo, el parto…), al final va a ser la mejor; más adelante, la niña se hubiera dado más cuenta de las cosas.
Cuando sea más mayor se lo contaréis, ¿no?_MG_8663
Todo se le contará, por supuesto. No se le va a ocultar. Se lo explicaremos con naturalidad; todos los seres humanos erramos y él se equivocó, y la justicia lo que tiene que hacer es lo que está haciendo. Él tiene que cumplir su error y, nosotras, aceptarlo.
¿Habrá boda?
Sí, claro. Ya lo hemos hablado. Quizá hagamos bautizo y boda a la vez. Sería bonito. Lo que no sabemos es dónde. Creo que sería una boda civil, quizá en un jardín, algo informal, más bucólico, no lo que se espera estrictamente de una boda. Lo que intentaremos será rodearnos de la gente que nos quiere, de los que están con nosotros.
¿A ti también te dejaron de hablar amigas cuando empezaste a salir con José María? Te han llamado interesada…
No, no tantas. Y respecto a que me llamen interesada, yo les diría a esas personas que se pongan en mi piel. Pero vamos, quien tiene que elegir con quien quiere estar somos nosotros, y yo no he conocido una felicidad más grande que al lado de este hombre. Lo mejor es hacer lo que uno quiera, y yo lo que quiero es que cuando esté en mi casa sea feliz.
¿Y cuál es la importancia que tiene para ti el dinero?
El dinero es una responsabilidad. Ahora que soy madre, me doy aún más cuenta de que tengo que trabajar mucho, tener mi dinero para darle aAlba una seguridad, que no le falte de nada. El dinero es un medio, no es un fin. Y yo llevo una vida muy humilde.

_MG_8804¿Eres tradicional? ¿Te hubiera gustado casarte antes de ser madre?
No, en ese sentido, no. He convivido sin estar casada… No soy tradicional en eso.  Yo, con José María, sí que quiero la felicidad completa, por eso el casarnos. De hecho, ya planeamos una pequeña boda en Santo Domingo antes de que naciera la niña. Pero mi familia quería estar… Y luego sucedió lo que sucedió, y se ha tenido que posponer.
¿Cuáles son los momentos en los que te sientes más sola?
Todo el día. Hay una parte de mi cerebro que siempre está pensando en José María. ¡Ojalá que entrara por la puerta!
¿Qué te enamoró de él?
Que me hace feliz en todos los aspectos. Es el hombre más atento que conozco, el más educado, conmigo es un amor. Con él estoy relajada, no, lo siguiente. Me hace la vida tan feliz,  me cuida tanto, es tan bueno conmigo…
¿Cómo llevas que los medios os persigan?
Lo llevo mal, sobre todo, que persigan a mi madre, a mi padre… Las personas que ven cierto tipo de programas se crean lo malo antes que lo bueno. Ya sé que es más fácil y divertido. Llevo mal también que me miren y piensen que lo que se ha dicho en la tele es verdad.
Porque, ¿cómo es María Jesús?
Soy muy normal, muy sencilla, con sentido del humor, muy positiva… Yo acepto la realidad, pero seguro que nos va a ir mejor la vida, porque ahora, con lo que nos está pasando, no creo que pueda a ir peor… Y siempre pienso en mejorar, en poner todo lo que esté en mi mano para ello. No soy altiva, soy super humilde. Cuando me acusan de llevar ropa cara, me pregunto: “Pero, ¿qué tiene que ver que lleve uno u otro vaquero para que mi carácter o forma de ser cambien? En este país, en el mundo, hay mucha envidia. De qué se tienen que ocupar de mí si yo no me meto con nadie…

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