Hábitos saludables para volver a la rutina

Hábitos saludables

El cuidado de nuestra salud ocupa hoy en día un lugar prioritario, se ha convertido en una cuestión fundamental para afrontar nuestro día a día y sobrellevar las presiones que nos pueda ocasionar la vida y el trabajo.

Ahora que las vacaciones tocan a su fin y el verano se va acabando, comienza el nuevo curso y las oficinas van recuperando su actividad. Un retorno que en ocasiones resulta complicado durante el que hay que afrontar el posible malestar que provoca la vuelta a los hábitos y los síntomas de la conocida como depresión postvacacional.

El mejor remedio para evitar esta caída de ánimo puede pasar por estos sencillos 6 puntos que nos llegan de la mano del Instituto DKV de la Vida Saludable toma nota y ponlos en práctica:

Cuidarse es más difícil en las grandes urbes: actualmente la actividad empresarial se concentra en las grandes ciudades, lo que ha provocado que la mayor parte de la población española esté en Madrid, Barcelona, Valencia o Sevilla, durante los meses lectivos. Esto se traduce en trayectos más largos, acumulaciones de gente, reducción de los espacios públicos… en definitiva: más estrés y menos ejercicio. Los datos obtenidos por el Grupo DKV constatan que tanto los barceloneses como los madrileños tienen un índice de masa corporal (IMC) superior al recomendado y están en niveles de sobrepeso, con una media de 25.51 y 25.67, respectivamente. Así pues, los habitantes de las principales ciudades del país deben ser aún más rigurosos y constantes.

Estudiar la ergonomía:  Según un estudio de la OCDE publicado en 2016, los españoles destinan una media de 1.691 horas al año a trabajar y gran parte de ellas se suceden sentados en el escritorio. Es por eso que hay que analizar el entorno que nos creamos y apostar por conseguir una buena postura y asegurar la máxima comodidad. El uso de productos ergonómicos como bandejas para el teclado, reposamuñecas, respaldos lumbares o soportes para el portátil y el monitor permitirá mejorar el bienestar y evitar varias posturas perjudiciales.

La hidratación es clave: Constantemente que debemos mantenernos hidratados, pero el ajetreo diario, las reuniones y la acumulación de trabajo provocan que dejemos a un lado lo más importante. Es recomendable beber de 1 a 2 litros de agua diarios, especialmente en los días de mucho calor que aún nos depara el final del verano.

Hábitos saludables

Establecer rutinas de ejercicio físico: Largas horas delante del ordenador en mala postura, sin levantarnos de la silla y fijando la mirada en la pantalla. El retorno a la oficina devuelve el estilo de vida sedentario que muchos han abandonado en vacaciones, pero hay que mentalizarse y crear nuevas rutinas de ejercicio que nos mantengan activos. Los principales beneficios de practicar deporte son muchos, tanto para la salud, adelgazar o relajarse. El cuerpo humano está hecho para moverse y su salud se ve amenazada por el estilo de vida sedentario, así que afrontar este problema permitirá mejorar la productividad y el rendimiento.

Monitorizar las actividades: La eSalud (eHealth en inglés) engloba varios productos y servicios para la salud, como aplicaciones móviles, los wearables, la telemedicina o la gestión del Big Data, que se emplean en el entorno sanitario en materia de prevención, diagnóstico, tratamiento o seguimiento. Existen infinidad de aplicaciones que permiten al usuario obtener todo tipo de información sobre su estado y actividad. La transformación digital ha llegado también al sector sanitario y algunas compañías apuestan por aprovechar estas nuevas herramientas y ponerlas al servicio de todos.

Una buena gestión del tiempo: El día tiene 24 horas en total y la jornada laboral se compone de una media de 8 horas. Períodos de tiempo que hay que gestionar de la mejor manera para conseguir la máxima productividad y reducir los niveles de estrés. Dormir las horas que necesarias, junto con pequeños actos como planificar y organizar las tareas, facilitarán la “vuelta al cole”. Hay que abordar las actividades progresivamente, empezando por las más sencillas.

Como en todo, no debemos de olvidar que con una buena actitud y cuidándose, todo será más sencillo. Superadas un par de semanas debería de estar normalizado. Recuerda que paciencia y esfuerzo es lo que necesitas hasta conseguir estabilizarte de nuevo para enfrentarte a la rutina diaria.

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