7 consejos para cuidar tu rostro en otoño

7 consejos para cuidar tu rostro en otoño

7 consejos para cuidar tu rostro en otoño

La exposición excesiva a las radiaciones UV del sol, la sequedad y la deshidratación producidas por el cloro de las piscinas, la sal del agua del mar y la brisa, unidas a que en verano solemos bajar la guardia y no cuidamos tanto la piel como durante el invierno hacen que, a la vuelta de las vacaciones y con el cambio de temporada acechando, la piel esté más castigada que en todo el resto del año. Descubre, en siete pasos, no solo cómo repararla y prevenir los signos de envejecimiento prematuros debidos al estilo de vida, sino cómo ponerla en forma de cara a los meses de frío.

1. Renueva: muestra tu belleza

Elimina todas las impurezas que se acumulan en la capa más externa de la piel, así como las células muertas que la engrosan y hacen que se vea mate e irregular.

  • El imprescindible: un exfoliante a tu medida una vez por semana.
  • En consulta: un peeling médico, que renovará profundamente y revelará una piel nueva en tiempo récord.

2. Sacia la sed: hidrata al máximo 

El pilar fundamental para un cutis sano y bonito. No olvides reforzar tu tratamiento diario si lo aligeraste en verano.

  • El imprescindible: una mascarilla hidratante. Déjala actuar toda la noche.
  • En consulta: ácido hialurónico para hidratar las capas más profundas.

3. Nutre: cuidados intensivos

Dale a tu epidermis, dermis e hipodermis todos los nutrientes imprescindibles para que se mantenga en
perfecto estado.

  • El imprescindible: un aceite nutritivo facial. Utilízalo por la noche (o mañana y noche en pieles muy secas).
  • En consulta: aporta a la piel lo que necesita, precisamente donde más falta le hace. Mesoterapia con vitaminas.

4. Uniformiza: adiós, manchas

Otoño e invierno son las estaciones ideales para acabar con las manchas de fotoenvejecimiento producidas por un exceso de exposición solar.

  • El imprescindible: un sérum despigmentante, combinado con protección solar durante el día.
  • En consulta: peelings medios y profundos, y tratamientos con láser o luz pulsada.

5. Repara los daños cutáneos

La piel cuenta con sus propios mecanismos de regeneración y reparación, que se ponen en marcha mientras dormimos, aunque con los años se van ralentizando y necesitan una ayuda extra. Un descanso de calidad y sin escatimar horas de sueño es básico para que estos mecanismos se activen y la piel se muestre joven, radiante y luminosa.

6. Protege de cara al invierno

La combinación de protección solar (fundamental durante todo el año) y altas dosis de antioxidantes que puedan, por un lado, compensar los efectos de los radicales libres en la piel y, por otro, ayudar a la piel a defenderse de las agresiones que sufre a diario.

  • El imprescindible: incorporar en la rutina diaria un sérum muy rico en antioxidantes como la vitamina E, el retinol, el resveratrol, la vitamina C, la niacinamida (un derivado de la vitamina B).

7. Recupera los buenos hábitos

Es muy habitual que durante el verano, especialmente en tiempo de vacaciones, descuidemos la alimentación, el ejercicio y otros hábitos que repercuten en la piel. No pasa nada, siempre que se trate de algo puntual y después retomemos las buenas costumbres.

  • El imprescindible: retornar a una rutina de cuidados faciales en la que no falten limpieza, hidratación y protección mañana y noche, y seguir una alimentación saludable, variada y equilibrada, acompañada de ejercicio.

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