Hoy os quiero hablar de series, de las buenas series

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JIMMY: CREES QUE PUEDO JUGAR ESTE JUEGO?

NUCKY: CREO QUE NI SIQUIERA SABES LAS REGLAS…!

                                                                                              Walkboard Empire

Hasta que llegaron las plataformas de internet, ¿quién no lo ha dejado todo a medias y ha “volado” a casa para no perderse el desenlace de su serie favorita…?

¿Estamos viviendo el final de la era dorada de la series en televisión…? Una así de repente lee esto en la prensa, concretamente, en Expansión, sabiendo por mi oficio de actriz lo difícil que es superar un casting para una serie de televisión por lo poquitas que hay, por no hablar de cuántos guiones y proyectos se quedan en nada y no llegan ni siquiera a convertirse en capítulos piloto y automáticamente se pregunta: ¿A qué “edad dorada” se refieren que yo me la he perdido…?

Lo bueno de las series de televisión es que, simplemente, a partir de una familia, se hacen series maravillosas… ¡¡¡con todas sus posibles variantes!!!

En el artículo mencionado se hablaba de la posibilidad, parece que cierta, de que el 2017 pueda representar el año del final de la burbujas de las series de televisión norteamericanas.

Series como Mad Men desde la nostalgia revolucionan la estética nos invitan a un revival que trasciende hasta las pasarelas y nuestra propio estilo de vestir…

Las series de televisión se han convertido prácticamente desde el inicio de esta ventana electrónica al mundo que tenemos, la inmensa mayoría de nosotros en casa, en uno de los elementos imprescindibles en la confección de la parrilla de cualquier cadena de televisión en cualquier país del mundo. Así, cada generación tiene un puñado de personajes de ficción que capítulo a capítulo van pasando a formar parte de una cultura popular llamemos global, ¿quién no recuerda al malvado J.R de Dallas o a la pérfida Angela Chaning de Falcón Crest?, ¿quién no soñó conducir a “KIT” el coche fantástico, o lucir como Pamela Anderson el bañador rojo de vigilante de la playa?

Seis amigos en New York se convirtieron, en clave de comedia, en la serie Friends en un fenómeno mundial durante 10 temporadas (1994-2004).

Sobre estas líneas, la familia más “moderna”: los Pritchett tienen en todo el mundo millones de fans y muchísimos premios.

Yo he sido siempre muy “seriefila”, o por lo menos, tanto como me permitían mis compromisos, así que a rebufo de la noticia he pensado ¿y por qué no comparto mi selección personal de series norteamericanas de estos últimos años, imprescindibles y altamente adictivas con todos vosotros…?

Juego de Tronos, el mayor fenómeno de TV en años y el mejor ejemplo del miedo de los fans a los “spoilers”

Inspirada en un exitoso cómic en origen, no deja de ser paradójico que una de las series con más seguidores “enganchados”, sea de… ¡¡¡zombis!!!

Las series bien hechas son pequeñas obras de arte de apenas una hora. Los mejores guionistas, excelentes actores, directores noveles o consagrados, cuando no productores, como en el caso de Martin Scorsese en Walkboard Empire, juegan con los guiones y con la posibilidad del formato de no tener que ceñirse al tiempo de un largometraje, para engancharnos en tramas cada vez más y más complejas, y mantenernos toda la semana esperando un desenlace que en la mayoría de las ocasiones, nos lleva a abrir una nueva duda, un nuevo quiebro, un nuevo motivo de desesperante espera, y así temporada a temporada, con las críticas y comentarios de de televisión en todos los soportes imaginables, avisando en los comentarios del riesgo de “spoilers” (echar a perder), para no filtrar o avanzar nada que pueda estropear los giros y quiebros argumentales de las tramas, e incluso algunas veces en que la ficción puede superar a la realidad como en el caso del dos veces oscarizado Kevin Spacey, protagonista de House of Cards, como Frank Underwood, que ha tenido incluso que desmentir en alguna ocasión, que él ni es ni tiene intención de ser candidato a la presidencia de EEUU.

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El matrimonio Underwood en House of Cards, el hit de Netflix: “El camino hacia el poder esáa pavimentado de hipocresía”

Y creerme bien que sé de qué hablo, que sé lo que se siente cuando se está atrapado en la trama de una buena serie, porque no me perdí ni un solo segundo de las andanzas de Nucky Thompson mi personaje favorito de ficción (Steve Buscemi) en la multi-premiada serie Boardwalk Empire, sin duda. a la vez. por méritos propios mi serie favorita…

The following: intriga inteligente y otra de mis series “top”, además de con el guapísimo Kevin Bacon…

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Recomendada por mi padre, como en su momento Walkboard Empire, sé que “Br Ba” me va a gustar: ¿Será que me van las series de chicos malos?

No puedo acabar este post sobre mis series favoritas norteamericanas sin mencionar las tres series de dibujos animados que, posiblemente, de un modo más crítico y global, han revolucionado al amparo de divertidos personajes, la televisión y que de una manera tozuda nos reflejan en nuestras miserias y nuestras virtudes, pero siempre desde el humor y una cierta irreverencia.

 

Los Simpson, 28 temporadas sin envejecer, siempre de actualidad de forma inteligente, divertida y mordaz.

En Padre de Familia, una familia disfuncional refleja sus miserias y alegrías con humor y un toque de locura, a través de simples dibujos animados.

Hablando de personajes locos de atar: South Park, además mi serie de dibujos preferida …

¿Y vosotros…? ¿Qué serie echáis en falta en mi selección? ¿Cuál es vuestra serie imprescindible…?

FOMI

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