Eres guapa si tu actitud es buena. La belleza no es solo algo físico

Desde siempre he estado a gusto con mi cuerpo… ¡y con mi mente!

 

Delgado sin duda es el cerebro del “iluminado” que adelgazo con Photoshop, el cartel del 70 aniversario del festival de Cannes

Los problemas vinculados con los trastornos de la alimentación, son ya, según la Organización Mundial de la Salud la gran epidemia mundial del siglo XXI.

De las Venus prehistóricas la las Venus de las playas, siempre el cuerpo de la mujer…

En España, el abandono de nuestra rica dieta mediterránea y, sobre todo, la ausencia de trabajo físico y de hábitos saludables nos ha concedido el “dudoso” honor de ser el tercer país en el mundo a nivel de problemas de sobrepeso, especialmente en la infancia. Ese sobrepeso en nuestros peques, en adolescentes con baja autoestima o sin una tutela parental optima, ha acarreado inexorablemente unos niveles de trastornos de la alimentación impensables hace tan solo una generación.

Un cuerpo ideal, necesita de una mente también ideal.

No es este un post médico, solo quiero aprovechar la polémica creada a raíz del “retoque” de Photoshop a la bellísima Claudia Cardinale para el festival de Cannes y compartir con vosotros un toque de atención respecto a tener una obsesión enfermiza por nuestra figura, ya que, más allá de encontrarnos más o menos guapas y guapos o más o menos sexys, es este un tema referente a la salud, salud en mayúsculas.

Así de claro…

Vivimos, para lo bueno y lo malo en un escenario donde lucirnos, para ser, en sentido positivo, pero también en sentido negativo, fruto del escrutinio de amigos y seguidores, ser admirados o reprochados. En definitiva, un caldo de cultivo perfecto para la aparición de la bulimia y la anorexia.

A lo largo del tiempo, los cánones de belleza para el cuerpo de la mujer han ido cambiando, siendo un reflejo en todo momento del tiempo que nos ha tocado vivir.

Las tres gracias de Rubens, durante siglos canon de belleza femenina ideal…

Desde la antigüedad ha habido periodos en los que las curvas en nuestro cuerpo eran señal de salud y opulencia, seguidos por otros, en los que de maneras muchas veces crueles, insanas y casi siempre antinaturales (cuantas mujeres murieron como consecuencia de las asfixias producidas por aquellas tristemente famosas cinturas de avispa perfiladas a golpe de corsé…), se tenía que tener una apariencia famélica y enfermiza… Pero en ambos casos siempre ha habido víctimas y esclavas de estándares casi siempre impuestos por el género masculino.

Ideal de la belleza femenina en la época victoriana…

Los personajes públicos, tienen muchísima importancia a la hora de dar ejemplo de buenos hábitos alimenticios y un cuerpo sano.

 

 Sentirse bien con tu cuerpo, nunca es un tema de esfuerzo o esclavitud. Con el límite de la salud, solo hay que hacer dieta si de verdad nos hace falta, igual que está genial practicar ejercicio, siempre que el empeño por hacerlo no sea un agobio ni una tortura ni nos impida hacer una vida normal…

Dos mujeres que marcaron su época… dos estilos y la misma magia y glamour

Un corsé ceñido, al reducir la cintura aumenta la percepción de la cadera y el busto

A Raquel Welch, aquí en “hace un millón de años” la llamaban sencillamente “el cuerpo”.

 Nuestro límite tiene que estar siempre en sentirnos bien con nosotras mismas, desde el convencimiento, que aquel o aquella que está a nuestro lado, no lo está únicamente por nuestro aspecto físico sino por lo que es mucho más importante: nuestra personalidad y estabilidad emocional.

Claudia & Kate, dos iconos imitados mundialmente por legiones de mujeres y dos formas de entender el cuerpo femenino.

Saberte bella como eres siempre aceptando tu edad y trasmitírselo a los demás, es el mejor secreto para que te reconozcan como tal.

 

FOMI.

Share this article

Facebook Comments