7 razones para beber vino blanco

7 razones para beber vino blanco

Vino blanco, un perfecto invitado en la mesa

Dicen que para gustos los colores y el vino es buen ejemplo de ello. Hay quien prefiere el tinto, a quien le gustan los rosados y quien adora los blancos.

Cierto es que en esta época del año, en la que el calor aprieta, un blanco bien fresquito para tomar el aperitivo o para acompañar un pescado fresco al lado del mar, es una opción de lo más tentadora.

Pero si encima te contamos todos los beneficios que tiene el vino blanco para tu salud seguro que este verano se convierte en tu bebida preferida.

1. Es bueno para el corazón.

Según un estudio realizado en la Universidad de Connecticut, beber una o dos copas de vino blanco al día reduce las secuelas que puede dejar un paro cardiaco. También protege el corazón del envejecimiento, manteniendo en buenas condiciones los ventrículos.

2. Previene las enfermedades pulmonares.

El consumo moderado de vino blanco a lo largo de la vida ayuda a mejorar la salud pulmonar y a prevenir la aparición de las enfermedades que afectan el sistema respiratorio.

3. Previene el cáncer de mama.

Al igual que el vino tinto, el vino blanco ayuda a prevenir la aparición del cáncer, sobre todo el cáncer de mama,  protegiendo nuestras células. Además, impide el avance de la enfermedad.

4. Poder antioxidante.

El vino blanco contiene una cantidad de antioxidantes similar a la que se encuentra en el aceite de oliva o el vino tinto.

5. Ayuda a mantener la línea.

La mayoría de las dietas para adelgazar permiten el consumo de vino blanco. De hecho, un estudio realizado en la Universidad de Hohenheim encontró que una dieta en la que el 10% de las calorías provengan del vino blanco, ayuda a una pérdida de peso más rápida.

6. Protege el cerebro.

Se ha comprobado que tres copas de vino blanco a la semana, tienen un efecto protector sobre nuestro cerebro ya que el ácido fenólico que contiene nos protege de enfermedades neurodegenerativas, como la demencia.

7. Adiós a la resaca.

Las bebidas alcohólicas oscuras contienen más congéneres, componentes biológicamente activos que se cree son responsables de las resacas. El vino blanco tiene muchos menos que el tinto (y que el ron, el whisky y el coñac).

 

7 razones para beber vino blanco

Falsos mitos sobre el vino blanco

Pese a los múltiples beneficios que acabamos de detallar, todavía exisisten ciertos mitos alrededor del vino blanco que hace que mucha gente no se anime su consumo. Los desmontamos.

“No tienen cuerpo”

Los blancos son más ligeros por la maceración, pero si la variedad de uva es potente, el vino blanco puede tener tanta presencia como un tinto.

Por otra parte, pueden encontrarse muchos buenos blancos con crianza e incluso con reserva y más de diez años de envejecimiento en botella.

“El vino blanco es solo para el pescado”

Los blancos pueden ir perfectos con guisos potentes de ave (y patés), sopas y platos que contengan carne.

Los sauvignon blanc, con una acidez marcada y fresca o los vinos untuosos al estilo de los Rieslings de Alsacia y Alemania suelen acompañar casi cualquier preparación con cerdo, carnes grasas y salsas.

Además, variedades como el Pinot Gris y Verdicchio producen vinos perfectos para servir acompañando platos especiados e incluso picantes.

“No maridan bien con quesos”

Siempre se ha pensado que los quesos sólo maridan con tintos, pero hay blancos que van perfectos con quesos tipo brie o muy tiernos, o incluso con ciertos quesos curados.

“No hay apenas variedad”

Dentro de los blancos también hay mucha diferencias en función de la variedad de uva escogida para su elaboración. No es lo mismo un verdejo, ahora tan de moda, que una garnacha blanca, que tiene una estructura muy similar a los tintos.

 

 

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